Cerámica para cocina
La cocina es probablemente la estancia más exigente de una vivienda: humedad, grasa, productos químicos de limpieza, golpes accidentales, cambios de temperatura. Elegir bien la cerámica determina cómo va a envejecer la cocina los próximos veinte años.
El porcelánico rectificado es la opción habitual para cocinas modernas: impermeable, fácil de limpiar, resistente al rayado y disponible en formatos grandes que reducen las juntas (zonas donde se acumula la suciedad). En esta página encontrarás ambientes reales con cerámica de Stile aplicada a cocinas, junto con las colecciones más recomendadas para esta estancia.




Cómo elegir la cerámica de tu cocina
Cuatro criterios clave:
- Acabado mate o satinado: en cocina, evita el pulido brillante en pavimento. Marca cualquier huella o salpicadura. El mate es la opción más práctica.
- Formato: 60×60 o 60×120 son los más versátiles. Formatos más grandes (120×120) aportan amplitud visual pero requieren un pavimento muy plano.
- Color: en cocinas pequeñas, los tonos claros amplían visualmente. En cocinas grandes, los tonos medios o oscuros aportan calidez.
- Continuidad pared-suelo: usar la misma cerámica como pavimento y revestimiento (al menos en la zona del office) crea sensación de amplitud.
Estilos de cocina y efectos recomendados
- Cocina moderna minimalista: efecto cemento o mármol claro.
- Cocina rústica moderna: efecto piedra (caliza, travertino) o terrazo fino.
- Cocina industrial: efecto cemento oscuro o granito.
- Cocina premium: efecto mármol Calacatta en pared, mate o pulido en pavimento.
Mantenimiento
El porcelánico de cocina solo necesita agua y jabón neutro. Para grasas más persistentes, productos desengrasantes domésticos sin lejía concentrada. Evita ácidos fuertes en zonas con junta cementosa: pueden afectar al rejuntado a largo plazo.
¿Estás reformando o diseñando?
Contáctanos y te ayudamos a elegir la cerámica más adecuada para tu proyecto.
Contactar